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Millonario muere congelado dentro de su mansión de Manhattan

martes, 24 de abril de 2018

Peter Knoll vivió una vida de riquezas y lujos, hijo de un magnate de los muebles, se cree que no trabajó un día en su vida. Compraba autos caros, coleccionaba relojes de oro. Pero todo ese lujo no pudo librarle del trágico destino que le aguardaba. Murió congelado a los 75 años en su mansión del Upper East Side.

A pesar de todos sus privilegios, el servicio de calefacción de este multimillonario estaba apagado y, según las fuentes oficiales, murió de hipotermia dentro de su casa de la calle 78, antigua mansión del ex alcalde Michael Bloomberg, donde le encontró la policía.


Con Edison, una de las empresas energéticas más grandes de Estados Unidos, era quien le proporcionaba el gas. Sin embargo, la empresa sabía que, desde 2014, Knoll no tenía gas. Pero esa información nunca llegó a algún servicio público de la ciudad que pudiera haber ayudado al hombre de 75 años.

Esto arroja luz a la relación entre los servicios públicos y la ciudad y, en muchas ocasiones, la falta de responsabilidad cuando ocurren las tragedias.

Ahora, tras este incidente, el estado ha abierto una investigación.

Los residentes mayores y enfermos que viven en edificios de apartamentos suelen tener un grupo de vecinos en los que pueden confiar cuando surgen problemas de calefacción. Sin embargo, el hecho de que Knoll fuera el dueño de las cinco plantas, evitó que esto sucediera. 

No es un caso aislado

Este tipo de tragedias suceden en Nueva York con mucha más frecuencia de la que imaginamos.

Según el gobierno de la ciudad, cada año mueren unas 15 personas debido a las bajas temperaturas. Sin embargo, no todas se deben a muerte por congelación en las calles. El 30% suceden dentro de las viviendas de gente que, como Knoll, no tenía calefacción. Más de la mitad de esas víctimas son personas mayores de 65 años, ya que estas suelen ser las más indefensas, no tienen ayuda o no quieren pedirla.

El duro invierno neoyorquino de este año aumentó el porcentaje y al menos cinco personas murieron por estas causas sólo en enero.

Este tipo de tragedias son evitables y, sin embargo, pasan desapercibidas en la sociedad.

El Departamento de Servicio Público de NYC (DPS) regula a las empresas de servicios estatales y puede investigar una después de una muerte relacionada con el frío. Pero tal investigación no ha tenido lugar desde 2001. La razón es simple: DPS casi nunca se entera de las muertes por hipotermia. Se basa en informes de las compañías de servicios públicos, que a su vez no tienen forma de averiguar sobre casos de hipotermia fatales.

Esta organización no tenía conocimiento de la muerte de Knoll hasta que fue contactada por Daily News la semana pasada. Tras hablar con los periodistas, se ha decidido abrir una investigación sobre la muerte de Knoll.

De buena familia

Peter Knoll era el hijo de un magnate de los muebles, Hans G. Knoll, que fundó  Hans G. Knoll Furniture Company  en 1938 en un pequeño espacio de la  calle 72. La empresa se expandió rápidamente alcanzando un gran crecimiento.

Hans Knoll murió en un accidente vial cuando su hijo tenía 13 años. Peter se crió en los mejores colegios, con una vida de lujos y privilegios.

Según Daily News, tras una mortal explosión de gas en 2015 en East Village, Con Edison concluyó que las condiciones peligrosas requierían el cierre de gas. Privadas de calor, la mayoría de la gente buscaría ayuda de otra persona. Pero Knoll no era como la mayoría de la gente. Él no era el tipo de hombre para hacer un escándalo. En cambio, lidió con el frío lo mejor que pudo.

El 8 de enero, el asesor financiero de Knoll notó que no había usado su tarjeta de débito en varios días. El consejero llamó a la policía y los oficiales encontraron el cuerpo congelado de Knoll en la habitación de arriba.

Su familia fue informada de que Knoll llevaba muerto varios días. (FUENTE: El Diario Ny)